1. f. Satisfacción que se toma del agravio o daño recibidos.
2. f. desus. Castigo, pena.
La venganza es una forma personal o muy subjetiva, de 'hacer justicia', solo que en realidad debe aceptarse que mas allá de hacer pagar por un error cometido lleva una esencia de placer sádico al ver sufrir al acusado (eso sin hablar si se merece o no tal condena...)

La pregunta entonces es: ¿hasta donde es 'normal' que permitamos que lleguen estos sentimientos?... 'Que sufra lo que yo he sufrido!'... no se les hace familiar??? hay momentos en los que el/la acusado/a pueden entender que han cometido un error y aceptar que le caigan encima las consecuencias de esas decisiones equivocadas mas sin embargo también deberá existir un limite para soportar tanta presión: tolerancia no implica sometimiento.
Una cosa es hacerle ver a alguien las consecuencias y el daño que puede provocar (o provocó) con sus acciones, como cuando a los conductores detenidos en estado de ebriedad les muestran imágenes de cuerpos destrozados en accidentes de tránsito; pero otra muy distinta es cuando ese deseo se convierte en obsesión, cuando no termina de ser satisfecho, cuando siempre surge una nueva justificación para seguir lastimando o incluso cuando se llega a cometer actos que van mas allá de la ley.
En una relación de pareja, sea por rutina, poca comunicación, inmadurez o insatisfacción personal pueden generarse una serie de actitudes que pueden terminar, por ejemplo, en una traición afectiva hasta una infidelidad. Esta es solo la punta del iceberg y motivo suficiente para terminar una relación (es la solución más fácil). De esta forma se abandona cualquier esfuerzo por buscar solución a un conflicto. De alguna manera (y quienes me conocen sabrán porque) comparto las palabras de F. Nietzsche: 'En la venganza, como en el amor, la mujer es más bárbara que el hombre'.

En fin, 'Ojo por ojo el mundo quedará ciego'. Cerremos el círculo, pasemos la página.
¿Te atreves?